Señores ciudadanos de Haití, mi posición de lucha sigue la base humanista de Juan Pablo Duarte, que su lucha contra Haití no era nada personal, mucho menos racista, porque Duarte igual que yo sabemos que los humanos no tienen nacionalidad ni necesitan pasaporte, ni cédula para ser ciudadanos del mundo, mucho menos para ser Hijos de Dios, pero la historia de los bienes materiales fue dividiendo a los hombres y mujeres en lugares específicos que hoy se llaman países, con su propia cultura, su propio lenguaje y hasta su propia forma de ser, pero nada de esto produce diferencia entre un país y otro, ni guerra, ni racismo; el problema está cuando un país afecta los intereses materiales de un país, como el caso del imperio romano o del imperialismo yanqui, que su crecimiento o formación es en base a guerras, muertes, violencia, destrucción, imposición de cultura y lo peor de todo la compra de ciudadanos de cada país conquistado, entonces, mi odio político, no es racista, es mi posición nacionalista, consciente y justa.
Señor haitiano, para que ustedes entiendan la posición de los dominicanos déjeme decirle que cuando llegó Cristobal Colón a América en el 1492 no existía el país de Haití, pero nosotros sí, nuestros aborígenes tenían en la isla más de 1,200 años antes del descubrimiento de América y llegaron de los países asiáticos, sin tratados, sin imposición política, por pura voluntad humana y ustedes como país llamado Haití fueron impuestos por tratados políticos, como fueron el tratado de Trisuit 1697, el tratado de Aranjuez 1777 y ampliado a toda la isla por el famoso tratado de Basilea 1795 y para llenar la copa invaden la República Dominicana en el 1822 por 22 años.
Señor Haitiano, ustedes nunca han sido originales como los taínos, siempre han dependido de potencias extranjeras; algunas veces franceses y otras veces del imperialismo norteamericano. Lo único natural que tienen es el auténtico color de Nelson Mandela, pero siempre se han negado a sentirse africanos, a llamarse con orgullo afro-haitianos, por eso sus gobiernos son estados fallidos, a sus ciudadanos los países grandes le hicieron perder la fe en el futuro de su propio país y solo sueñan vivir de República Dominicana.
Señor haitiano no soy racista, pero estoy opuesto a la invasión pacífica de los haitianos organizada por americanos, con apoyo de los últimos presidentes de República Dominicana, incluyendo a Luis Abinader, con la única condición de recibir de Estados Unidos apoyo económico y apoyo político para conseguir reelecciones y garantizar el crecimiento de una clase política corrupta, sin moral, sin voluntad patriótica de oponerse a la invasión de peor consecuencia que la ocurrida en el 1822 bajo la falsa creencia que el dominicano no quiere trabajar, que no quiere vivir en el campo, que no ama a su país, todas esas falsedades son organizadas, dirigida por Estados Unidos con apoyo de organizaciones dominicanas, incluyendo nuestra Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana y recordemos a Juan Pablo Duarte, nuestra patria debe ser libre e independiente de toda potencia extranjera.
Atentamente,
Manolo Bonilla




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