Los diferentes niveles de mandos de Salud Pública comienzan a ver cómo se maneja mejor la crisis del Covid-19.
En la medida que se reduzca el pánico colectivo habrá menos contagios. Las autoridades reprimen por el cumplimiento del toque de queda con resultados contrarios a los que procuran.
Ahora el gobierno se enfoca en la vacunación, pero debe la gente saber que quienes se vacunen no quedan liberados de contagiarse del virus si no continúan el uso de la mascarilla y evitan las aglomeraciones.
La vacuna apenas conseguirá proporcionarle a las personas la sensación de seguridad para movilizarse con más libertad y menos miedos. Esto debió ocurrir desde que comenzó la pandemia.
Tiene que estar claro en la mente de cada persona que la responsabilidad individual es lo que evita el contagio. Si los expertos en salud explican las medidas y aconsejan cómo comportarse, no es correcto atropellar a la gente en nombre de que se le está protegiendo la vida contra el virus.
Constituyen episodios dolorosos enterarse uno y contemplar abusos como los cometidos por una patrulla de policías contra el doctor Noel Antonio Gómez de la ciudad de Santiago.
Como él son muchísimos los ciudadanos que sufren atropellos y vejámenes innecesarios cada día de policías y militares que extorsionan y actúan de forma selectiva.
Señor gobierno: Volver a la normalidad anterior no será resultado de la vacuna, sino de que se le dé libertad a la gente de movilizarse sin restricciones de toque de queda, que no se reprima a las personas para que se cuiden ya que deben hacerlo de forma voluntaria.
La obligación del gobierno frente a la peste del Covid-19 se reduce a informar a la ciudadanía de evitar el contagio y ofrecer atenciones gratuitas en los centros asistenciales públicos a todas las personas que las necesiten.










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