El gerente de Operaciones de los Gigantes del Cibao, cogió un pelotazo por el equipo, la liga y Albert Pujols, al decir en el programa Grandes en Los Deportes, de Enrique Rojas, Kevin Cabral y Dionicio Soldevila, que el cambio que involucró el traspaso de la mega estrella del béisbol a los Leones del Escogido lo hizo “para mejorar el equipo”.

El jueves 28 de octubre Albert Pujols fue tendencia al confirmarse su traspaso al equipo escarlata, luego de que perteneciera de manera inactiva a los Gigantes del Cibao durante 19 años, desde que fue drafteado por el equipo en el 2002.
Esa noticia entristeció y enfureció a todos los simpatizantes de los Potros y causó un efecto contrario en la legión de los escogista, quienes ahora tendrán el privilegio de uniformar a la gloria del béisbol dominicano, futuro salón de la Fama de Cooperstown y extraordinario ser humano que representa Albert Pujols.
Dejando ir a Pujols no se mejora nada, sin embargo los simples mortales debemos aprender a discernir que cuando un Rey (en este caso del béisbol, como representa Pujols), quiere algo, todo debe conspirar a su favor.
Pujols había prometido que iba a jugar pelota invernal y todos los Gigantes de Verdad teníamos ese gran sueño, que en algún momento el número 5 sería vestido en San Francisco de Macorís por la máquina de bateo de Grandes Ligas.
Los cibaeños del nordeste habíamos ignorado el deseo y anhelo de con cual equipo quería jugar Pujols, quien afirma no pidió cambio, sin embargo su infancia y vínculos en la ciudad Capital están claros que influyen en este paso.
La imagen inmaculada de Pujols, debe ser protegida y el malestar que produciría el que se dijera que Pujols quería jugar con el Escogido, iba a causar una roncha no solo en San Francisco, también entre los Aguiluchos, Liceistas, Estrellas y Toros de porque no mejor con ellos. Y así lo entendió Jesús Mejía, quien ahora carga con la culpa, de ser el que desvaneció un sueño Gigante.
Simplemente a los francomacorisanos, en esta ocasión nos tocará recibir como visitante distinguido a Albert Pujols, cuando ya habíamos idealizado el designarlor Hijo Adoptivo, y preparar todos los honores correspondiente a una figura de su envergadura.
El que Pujols jugara esta temporada con los Gigantes del Cibao, lo más seguro es que nadie iba a recordar que la temporada pasada estuvimos a ley de un juego para nuestra segunda corona, y que Las Aguilas remontaron de 1-3 en una histórica serie final protagonizada por la Covid-19.
Como diría nuestro gran amigo Juan Vargas Lima, ¿qué será lo que estamos pagando?











Discussion about this post