Por Katherine Martínez
La cooperación es una cualidad de la especie humana. Debido a dicha característica se ha hecho viable que las sociedades progresen, pues los grupos son fundamentales en nuestras vidas. Día con día, se puede entrar a un aula y encontrar estudiantes, los cuales, posiblemente, se les hace difícil entender la clase que el docente está impartiendo, no menos cierto es que las metodologías de enseñanza, las técnicas y las estrategias son las mismas para todos. La perspectiva tradicional y convencional del proceso educativo suele ser que la enseñanza y el aprendizaje tienen lugar en unidades de dos personas,
que son: el profesor y cada uno de los estudiantes particular e individualmente.
En un mundo globalizado el aprendizaje del idioma inglés es considerado por muchos como
una necesidad evidente e indiscutible. Se dice que el individuo que tiene dominio de este idioma se encuentra en ventaja con respecto a quien no la posee. El idioma inglés es considerado, por muchas razones, como el idioma universal de la comunicación, a nivel mundial ocupa el segundo lugar de idiomas con más hablantes, incluso en el plano latinoamericano, también ocupa uno de los primeros lugares.
El conocimiento del idioma inglés en estos tiempos es de suma importancia por las ventajas que brinda su dominio. Se cree que el individuo que posee esta herramienta se encuentra en ventaja con respecto al que no.
En medio de los métodos tradicionales de enseñanza del idioma inglés, se abren pasos nuevos enfoques, uno de ellos es el Aprendizaje Cooperativo, un enfoque en el cual se organizan los alumnos en grupos de trabajo donde los miembros de cada grupo trabajan conjuntamente de forma coordinada entre sí para resolver tareas académicas y profundizar en su propio aprendizaje y en el de los otros miembros del grupo. Este enfoque favorece el proceso de aprendizaje del estudiante, puesto que, se identifica por propiciar la interacción social, crear un clima de respeto hacia las diferencias y estimular la autoestima y la motivación, ya que estos son considerados elementos para aprender una
lengua extranjera.
El aprendizaje cooperativo no es un recién llegado al mundo de la educación; por el contrario, ha sido objeto de investigaciones debido a su efectividad en relación con los logros académicos y con el desarrollo afectivo, cognitivo y social del alumnado (Ariza F.T., 2006). En este sentido, el aprendizaje cooperativo representa una de las prácticas educativas que se han implementado con más éxito en las últimas décadas (Johnson D. J., 2009). Se estima que son tan importantes las aportaciones del AC que está considerado como una herramienta metodológica capaz de dar respuesta a las diferentes necesidades que presentan los individuos del siglo XXI (Johnson & Johnson, 1987).
El aprendizaje cooperativo es un enfoque que trata de organizar las actividades dentro del aula para convertirlas en una experiencia social y académica de aprendizaje en la que los estudiantes trabajan en grupo para realizar las tareas de forma colectiva. Es proyectado como una estrategia que promueve la participación cooperativa entre los estudiantes.
El propósito de esta estrategia es conseguir que los estudiantes se ayuden mutuamente para alcanzar sus objetivos. Se trata de un enfoque instruccional centrado en el estudiante, utilizando pequeños grupos de trabajo, que permite a los alumnos trabajar juntos en la realización de las tareas que el profesor asigna para maximizar su propio aprendizaje y el de los otros miembros del grupo.
A pesar de que la utilización del Aprendizaje Cooperativo potencializa el desarrollo de las destrezas lingüísticas, se determinó que, dentro de las cuatro destrezas (oral, escucha, lectura y escritura), este favorece más la habilidad oral, más no siempre su utilidad será eficiente, debido a que la destreza de lectura-comprensiva es un proceso meramente individual y para poder desarrollar su efectividad es necesaria la compresión de la información de manera particular, logrando así, una mejora en su aprendizaje del idioma inglés.
Se cree que una de las mejores maneras de aprender un idioma y desarrollar de manera efectiva las destrezas lingüísticas son mediante la interacción y el diálogo, por ende, se entiende que de no usar el aprendizaje cooperativo se está entorpeciendo el proceso-aprendizaje de todos los alumnos aumentando la posibilidad de posibles bajos rendimientos académicos como también de futuras posibles deserciones.
KATHERINE MARTÍNEZ SANTANA, M.A.
LICENCIADA EN EDUCACIÓN; MENCIÓN LENGUAS MODERNAS, UCNE.
MAGISTER EN LINGÜÍSTICA APLICADA AL IDIOMA INGLÉS, UASD.
MAESTRA, PROGRAMA DE INGLÉS DE INMERSIÓN – MESCYT
MAESTRA – MINISTERIO DE EDUCACIÓN – MINERD
Ariza, F. T. (2006). Experiencias educativas en aprendizaje cooperativo. Granada: Grupo Editorial Universitario.
Johnson, D. J. (2009). An Educational Psychology Success Story: Social Interdependence Theory and Cooperative Learning (Vol. 38). Educational Researcher.
Johnson, D., & Johnson, R. (1987). Learning Together and Alone. Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall.











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