La avalancha de noticias relacionadas con las próximas elecciones, en los Estados Unidos, es más que abrumadora. No bien estamos asimilando una noticia sin precedente; cae otra aún más extraordinaria que la anterior.
¡La palabra sin precedentes la estoy usando de manera literal!
Primeramente, ningún candidato a la presidencia y ex-presidente de la nación había sido convicto de crímenes.
Segundo, la corte suprema declara que el presidente de los Estados Unidos tiene inmunidad al momento de tomar decisiones dentro de su capacidad oficial.
Tercero, el resiente atento de asesinato contra el ex presidente Donald Trump (aunque si hay precedentes en este caso. El más reciente fue el atentado contra Ronald Reagan, hace 43 años)
Sin embargo,el intento de asesinato contra Trump se suma a la cantidad de eventos noticiosos que mantienen a la nación al borde de un ataque de nervios colectivo.
En esta sección, voy analizar algunos de los eventos pasados y por haber que sin dudas seguirán rompiendo la norma a la que por mucho tiempo estábamos acostumbrados en este país; elecciones con alto nivel de civismo y respeto a las instituciones democráticas.
Voy a empezar con el entusiasmo generado dentro del partido Demócrata por la decisión del presidente Joe Biden de renunciar a su campaña reeleccionista. El apoyo inmediato de Biden a la vicepresidente Kamala Harris ha devuelto la esperanza al partido azul de retener la Casa Blanca.
La fragilidad de Biden, con 81 años de edad, se había convertido en una preocupación para los demócratas, quienes encuesta tras encuesta, expresaban su preferencia por un candidato más joven. La presencia de este, a la cabeza del ticket tenía a muchos demócratas resignados a la posible reelección del ex presidente Trump, quien siempre proyecta vigor en su campaña.
Luego del desastroso debate presidencial del pasado 27 de Junio, muchos medios de comunicación, el New York Times entre estos, empezaron a escribir sobre la necesidad de que Biden se echara a un lado, a favor de líderes jóvenes en el partido.
Los ataques contra el presidente venían por todos los ángulos; los periódicos, congresistas y senadores de su propio partido así como y muchos donantes al partido.
Particularmente, siempre me pareció injusta la presión pública exigiendo el retiro del presidente.
Mientras los medios de comunicación enfatizaban la fragilidad de Biden, ignoraban las incoherencias y la cantidad de falsedades expresadas por el candidato Trump, en el mismo debate.
Por ejemplo, la insistencia de Trump que los participantes en el ataque al Congreso el 6 de Enero del 2021, fueron un pequeño número de seguidores pacíficos, quienes fueron asistidos por la policía a entrar al capitolio.
La realidad es otra. Más de 2,000 personas marcharon al congreso, a instancias de Trump. Tres personas murieron en el ataque, incluyendo un policía.
Finalmente, el Domingo 22 de Julio, Biden cae bajo la presión del partido y ofrece su apoyo incondicional a su vicepresidente Kama Harris.
La juventud de Harris, su energía y el apoyo inmediato de los líderes del partido; Nancy Pelosi, Barack Obama y todos los posibles candidatos que podían haber corrido contra ella en una convención abierta, presentan un contraste con la fragilidad de Biden que tanto preocupaba a muchos Demócratas.
Por el momento, la candidatura de Harris ha inyectado un fervor contagioso dentro del partido. Las encuestas la ponen por encima de Trump dentro de los votantes independientes, aquellos que no están registrados en ninguno de los partidos mayoritarios.
En una semana, la campaña recogió más de 200 millones de dólares, el 66% de votantes que aportan por primera vez. También más de 170,000 voluntarios se han inscrito como voluntarios a su campaña.
La luna de miel que el partido Demócrata está disfrutando está garantizada a continuar cuando el 7 de Agosto Harris anuncia su compañero de ticket. El seleccionado como candidato a la vicepresidencia va a generar otra ola de entusiasmo similar a la que Kamala Harris está generando.
Si Kamala Harris continúa proyectando confianza, energía y manejo de las cuestiones de gobierno, como hasta ahora está proyectando, es casi garantizado que los demócratas seguirán atrayendo a los independientes y aquellos republicanos que buscan una alternativa al candidato Trump. La posibilidad de retener la Casa Blanca se hace más real. Solo hay que ver quién será su compañero de boletas.











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