En septiembre de 1976 fueron celebradas las elecciones estudiantiles en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En aquellos años era normal que durante la campaña electoral cada grupo estudiantil construyera su caseta, a la que agregaba un equipo de sonido para desde ahí emitir mensajes dirigidos a la masa de futuros votantes.
Un día de esos el compañero Felipe Mena y quien suscribe, en representación de la Unión Nacional de Estudiantes Revolucionarios (UNER), Organización estudiantil recién nacida de la fusión de los grupos FRAGUA-UER, nos apersonamos a la residencia materna de Henry Hierro, ubicada en la calle José Reyes, entre la Frank Grullón y Sánchez de esta ciudad francomacorisana.
Como candidato a la Secretaría General de la Asociación de Estudiantes del Centro Universitario Regional del Nordeste (CURNE) por el grupo arriba señalado y después del saludo correspondiente, me dirigí a Henry explicándole el motivo de nuestra visita: que nos rentara por los días de la campaña electoral estudiantil un aparato (Bafle) de su equipo de sonido. Para la fecha Henry y otros jóvenes tocaban en algunas fiestecitas locales y zonas aledañas a San Francisco de Macorís.
En aquel año (1976) aun transitábamos momentos de crímenes, golpizas, torturas y terror que caracterizaron los oscuros 12 años (1966-1978) del régimen de Joaquín Balaguer. Cuasi todas las organizaciones estudiantiles de la época eran tribunas de denuncia y murallas de resistencia a la sanguinaria dictadura balaguerista. Pues Henry, luego de escuchar nuestra propuesta y conocedor de la naturaleza de la Organización, UNER, que Felipe y yo representábamos (vinculada de una manera u otra a la izquierda revolucionaria de entonces), nos sorprende con su respuesta: llévense el Bafle, cuídenlo y no paguen un centavo.
Pero el diablo siempre anda suelto. El 14 de septiembre, último día de campaña de las elecciones estudiantiles, tuvimos un percance en el área donde se encontraba el aparato de sonido. Resulta que se presentan a las instalaciones universitarias (CURNE-viejo) por la calle Pedro Fco. Bonó varios miembros de la Banda Colorá de forma provocadora y amenazante. Con la puerta cerrada quisieron entrar a la fuerza, pero dos o tres que nos encontrábamos ahí se lo impedimos. Recuerdo la actitud de valentía asumida por el español Jesús Blanco Unzué, profesor de letras del Centro Académico. Sin embargo, en breve tiempo llegaron en su carro color blanco los cabecillas de la Banda: Alejandro Henríquez (Jando) y su esposa Gladys Tejada, lo que inmediatamente provocó una oleada de piedras y tiros. En pocos minutos se presentan los agentes policiales (abiertos protectores de los facinerosos) y la situación se puso más tensa.
Finalmente, casi la totalidad de estudiantes, profesores y empleados salieron del recinto, unos por la puerta de la Av. Libertad y otros saltando de patio en patio, al tiempo que la Policía Nacional y los maleantes balagueristas penetraban a su interior. Allí apresaron algunas personas, causaron numerosos destrozos y luego se marcharon. El Bafle que de manera gratuita Henry nos había facilitado, afortunadamente no sufrió ningún daño. Por supuesto, era una de mis principales preocupaciones.
Por su desinteresada colaboración, entre otros factores, logré ganar la Secretaría General de la Asociación de Estudiantes del CURNE. Ese gesto solidario de Henry nunca se me olvidó y una vez se lo recordé en una actividad post investidura del CURNE en el 2003 llevada a cabo en el club NESTLE-CODAL, la que fue amenizada por su agrupación. Gracias nuevamente maestro Henry Hierro por esa buena voluntad y gracias por permitirnos disfrutar por muchos años: escuchando, cantando y bailando tus contagiosos merengues al ritmo de tu voz y estilo musical.
¡Los francomacorisanos, dominicanos y latinoamericanos te recordarán por prolongados años!











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