San Francisco de Macorís.– La ciudad se prepara para cerrar el año con un ambiente marcado por el reencuentro familiar, tras la llegada de francomacorisanos residentes en el exterior y visitantes de otras localidades que han regresado para celebrar el 31 de diciembre junto a sus seres queridos.
Para muchos, la llegada de un nuevo año simboliza esperanza, cambios y nuevos comienzos. En el caso de quienes viven fuera del país, estas fechas adquieren un valor especial al permitirles reconectar con sus raíces y compartir en un entorno familiar.
De manera individual, Jhon Mena y Anabel María Taveras, francomacorisanos residentes en Estados Unidos, expresaron que el ambiente navideño que se vive en San Francisco de Macorís es distinto al del extranjero, al describirlo como más cálido, cercano y cargado de tradiciones. Ambos coincidieron en que estas razones influyeron en su decisión de regresar a la ciudad para las festividades.
Asimismo, Katherine Herrera, también residente en Estados Unidos, explicó a título personal que en ese país el espíritu navideño no se vive con la misma intensidad. Señaló que muchas personas deben trabajar incluso en días festivos, lo que limita la convivencia familiar, y que las tradiciones dominicanas resultan poco comunes para una parte significativa de la población.
Durante un recorrido por la calle Restauración, Óscar Féliz compartió sus expectativas para el año 2026, las cuales calificó como altas, especialmente para San Francisco de Macorís. Destacó el crecimiento que percibe en la ciudad en comparación con años anteriores y expresó su esperanza de que el nuevo año resulte próspero y fructífero para la diáspora francomacorisana.
Por su parte, John Arcena manifestó que elige pasar las festividades en la República Dominicana por su arraigo y amor al país, así como por la posibilidad de compartir en familia. “Como el país de nosotros no hay otro”, expresó, al indicar que junto a sus hermanos regresa cada Navidad para reunirse con los suyos. Añadió que percibe un país más organizado y tranquilo que el año anterior, resaltando la hospitalidad de la gente.
Las opiniones sobre el 2026 resultan diversas. Virgilio Evangelista consideró que el nuevo año podría ser más difícil que el anterior, mientras que otros ciudadanos señalaron la salud como el principal deseo para el período que inicia. En tanto, Anabel María Taveras, en su valoración personal, destacó la importancia de pasar las Navidades en familia, resaltando el trato cercano y el calor humano que la hacen sentirse en casa, razón por la cual decidió celebrar las festividades en San Francisco de Macorís.
Finalmente, Hilario de la Cruz expresó una visión crítica sobre el futuro inmediato, al considerar que no espera cambios sustanciales en el corto plazo mientras se mantenga la actual conducción del país.
En conjunto, el cierre de año en San Francisco de Macorís se vive entre reencuentros, valoraciones del entorno local y expectativas encontradas, con la unión familiar, la identidad y el deseo de bienestar como denominadores comunes para recibir el nuevo año.











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