La constancia y la disciplina han guiado el camino del artista francomacorisano Joel Escoto, quien a sus 33 años ha logrado equilibrar su vocación musical con su ejercicio docente, construyendo una carrera donde el arte y la educación convergen como medios de expresión y aporte social.
Nacido en este municipio de la provincia Duarte, Escoto recuerda que su primer acercamiento a la música se produjo en el entorno familiar. Hijo de padre oriundo de Villa Tapia y madre de Altamira, Puerto Plata, identifica en su madre una influencia determinante en su sensibilidad artística, al evocarla cantando mientras realizaba las labores del hogar. Ambos padres, afirma, han sido un respaldo permanente en cada etapa de su desarrollo.
En el ámbito familiar ocupa la posición intermedia entre tres hermanos y se reconoce como el más extrovertido, cualidad que desde la niñez lo impulsó a dibujar, bailar y cantar frente a vecinos y compañeros de escuela. Esa inclinación temprana por las artes se transformó con el tiempo en una vocación asumida con determinación.
De manera paralela a su pasión por la música, Joel Escoto consolidó una formación académica en el área educativa. Es licenciado en Educación, mención Lenguas Modernas, y desde hace once años ejerce como docente. Considera que enseñar y cantar comparten un mismo propósito: comunicar, inspirar y contribuir positivamente a la sociedad.
Sus primeros pasos formales en la música se dieron durante la adolescencia al integrarse al coro “Oasis de Amor” de la parroquia San Francisco de Asís, experiencia que fortaleció su seguridad escénica. Posteriormente, al obtener el primer lugar en el festival “Suguiéreme tu Voz”, amplió su presencia en la televisión local y en actividades sociales de la comunidad.
En 2017 alcanzó el segundo lugar en una competencia internacional a través de la plataforma ViralRepublic.com, logro que describe como significativo por el respaldo recibido del público. No obstante, uno de los momentos más determinantes de su trayectoria fue su participación en Dominicana’s Got Talent, donde avanzó hasta la etapa semifinal. De esa experiencia destaca la visibilidad alcanzada, el respeto de los jueces y el cariño de la audiencia como elementos que marcaron un antes y un después en su proyección artística.
El reconocimiento de figuras del ámbito televisivo, en especial el apoyo de Nashla Bogaert durante el reality, representó para él un impulso emocional y profesional que reforzó su compromiso de continuar desarrollando su talento y representar dignamente a su ciudad.
Al definirse como persona y artista, Joel Escoto identifica la fe en Dios, el amor por su familia y la vocación de servicio como los pilares que sostienen su identidad y orientan tanto su vida personal como su trayectoria profesional. Su mensaje a los jóvenes que aspiran a incursionar en el mundo artístico se centra en la determinación, la confianza en sí mismos y la capacidad de asumir cada etapa como una oportunidad de crecimiento.
Entre el aula y el escenario, Joel Escoto continúa construyendo un camino donde la constancia se convierte en su principal herramienta. Para él, perseverar no significa resistir, sino avanzar con propósito.












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