Medio Oriente. La guerra en Medio Oriente continúa intensificándose luego de que Israel y Estados Unidos ejecutaran una nueva ofensiva militar coordinada contra objetivos vinculados al régimen de Irán y al grupo armado Hezbollah, en el sexto día de enfrentamientos en la región.
Durante la noche y la madrugada de este jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo bombardeos en Beirut, Líbano, dirigidos contra instalaciones utilizadas por Hezbollah, incluida una sede vinculada a su unidad aérea, según informaron fuentes militares israelíes.
De acuerdo con el ejército israelí, los objetivos atacados formaban parte de la infraestructura desde donde la organización respaldada por Irán planificaba y coordinaba operaciones contra territorio israelí y contra su población civil. Antes de los ataques, las autoridades israelíes aseguraron que se emitieron advertencias anticipadas y se emplearon armas de precisión para reducir el riesgo a la población civil.
Ataques contra infraestructura militar iraní
Paralelamente, fuerzas israelíes y estadounidenses ampliaron sus operaciones hacia territorio iraní. Aviones de combate israelíes destruyeron un camión lanzamisiles balístico que estaba preparado para disparar contra Israel en la región de Qom, además de neutralizar un sistema de defensa aérea en Isfahán, diseñado para interceptar aeronaves israelíes.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas navales continúan operando desde el mar Mediterráneo con el grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford, realizando operaciones permanentes para debilitar las capacidades militares de Irán y eliminar plataformas móviles de lanzamiento de misiles.
Respuesta de Irán y aumento de la tensión
En respuesta a los ataques, Irán lanzó una nueva ola de misiles contra territorio israelí durante la madrugada, lo que obligó a activar los sistemas de defensa aérea en varias ciudades, incluidas Tel Aviv y Jerusalén.
El conflicto, que comenzó a finales de febrero con un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, se ha expandido rápidamente por la región y ha involucrado también a grupos aliados de Teherán, como Hezbollah en el Líbano.
Riesgo de una guerra regional
Analistas internacionales advierten que la escalada militar podría desencadenar una guerra regional de gran escala en Medio Oriente, especialmente si continúan los ataques contra infraestructura estratégica iraní y los aliados de Teherán en la región.
Mientras tanto, Israel ha advertido que mantendrá una “cadena de ataques continuos” para reducir las capacidades militares iraníes, mientras Washington reafirma su respaldo militar a su aliado en el conflicto.
La comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de los combates, ante el temor de que el conflicto se extienda a otros países del Golfo y afecte la estabilidad global.











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