La temporada de Grandes Ligas arrancó a todo vapor, incluyendo los árbitros robots y un androide llamado Shohei Ohtaní que busca expandir su figura con aura mitológica.
Este año nos presenta de entrada a unos aparentemente invencibles Dodgers como la única franquicia ganadora de dos títulos al hilo en esta centuria, a parte de obtener tres de las últimas seis coronas disputadas. El equipo angelino busca emular a los Yankees de 1998, 1999 y 2000 como los últimos con tres campeonatos consecutivos.
No es que a partir de ahora tengamos robots ni nada parecido como en las películas de ciencia ficción, simplemente se implementará la más alta tecnología llamada sistema automatizado de bolas y strike (ABS). Se utilizará para retar los pitcheos, con varios ángulos y rapidez a la hora de la revisión (no tan lento como el sistema de desafío de las jugadas).
El ABS se ha usado desde hace un par de años en las Ligas Menores y estuvo probándose en los entrenamientos recién pasados. Similar a la revisión de las jugadas, los equipos tendrán dos retos para cambiar el strike o la bola; en entradas extras cada equipo tendrá una oportunidad por inning. Si hay alguien que aprovechará al máximo esta tecnología será el criollo Juan Soto, el jugador con la mejor vista de todo el béisbol (La Fiera solo le hizo swing al 16% de lanzamientos fuera de la zona de strike el año pasado, por mucho el mejor en MLB).
Cuando hablamos de peloteros fuera de liga inmediatamente nuestros transmisores cerebrales piensan en Shohei Ohtani. Llamado El Androide por sus cualidades y ser un jugador de doble vía (volverá a lanzar con normalidad esta campaña, pues estuvo fuera todo el 2024 y la mitad del año pasado).
El nipón es a parte de Barry Bonds el único mortal con cuatro títulos de Jugador Más Valioso en la historia de las Grandes Ligas, lauros conseguidos en las últimas cinco campañas, incluyendo tres al hilo. Él y Frank Robinson son los únicos MVP en ambas ligas, en su caso dos veces en ambos circuitos.
Para MLB Ohtani es una máquina de producir dinero y proyección. Lo sabrán los Dodgers con los altos volúmenes publicitarios procedentes de las empresas japonesas. Este hombre con un salario anual de apenas dos millones de dólares (los restantes 680 MM se pagarán cuando termine su contrato de 10 años), sin embargo recibirá alrededor de 125 millones por concepto publicitario en el 2026.











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