Durante décadas, tener un hijo después de los 40 años era considerado un acontecimiento relativamente poco frecuente. Hoy el panorama está cambiando. Cada vez más mujeres están postergando la maternidad y los nacimientos después de los 40 han aumentado de manera importante en diferentes partes del mundo.
Los datos son contundentes.
En la Unión Europea, aproximadamente el 6 % de todos los niños nacidos en 2024 tuvieron madres de 40 años o más. Lo más llamativo es la evolución histórica: la proporción de nacimientos en este grupo de edad se ha más que duplicado en apenas dos décadas. En 2003 representaba alrededor del 2.6 % de los nacimientos europeos y en 2023 alcanzó el 6.1 %. En países como España, Irlanda y Grecia, aproximadamente 1 de cada 10 nacimientos ya ocurre en mujeres de 40 años o más.
Estados Unidos presenta una tendencia similar. Los datos definitivos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC ), correspondientes a 2024 muestran que la tasa de nacimientos entre mujeres de 40 a 44 años aumentó a 12.7 por cada 1,000 mujeres, alcanzando su nivel más alto desde 1965. Mientras las tasas disminuyeron entre las mujeres de 15 a 34 años, aumentaron precisamente en el grupo de 40 a 44 años.
Si ampliamos la mirada, el cambio resulta todavía más evidente: entre 2015 y 2024, la tasa de fecundidad de las mujeres estadounidenses de 40 años o más aumentó aproximadamente 24 %, pasando de 5.8 a 7.2 nacimientos por cada 1,000 mujeres de 40 a 49 años. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
¿Y qué está ocurriendo en República Dominicana?
Nuestro país tampoco está ajeno a la maternidad tardía.
Según el Anuario de Estadísticas Vitales 2024 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), durante ese año se registraron 137,946 nacimientos. De ellos, 3,040 correspondieron a madres de 40 a 44 años y otros 167 a mujeres de 45 a 49 años. Es decir, más de 3,200 nacimientos registrados ocurrieron en mujeres entre 40 y 49 años.
Por qué las mujeres están teniendo hijos más tarde?
Las razones son múltiples. Las mujeres permanecen más tiempo en la educación superior, desarrollan carreras profesionales, buscan estabilidad económica y muchas forman pareja a edades más avanzadas. A esto se suma el enorme desarrollo de la medicina reproductiva.
La fertilización in vitro, la preservación de óvulos, la evaluación embrionaria y la ovodonación han permitido que muchas mujeres puedan alcanzar la maternidad a edades en las que décadas atrás las posibilidades eran considerablemente menores.
Pero aquí debemos hacer una distinción fundamental:
Que hoy existan más nacimientos después de los 40 no significa que la fertilidad biológica de la mujer haya dejado de disminuir con la edad.
El ovario continúa envejeciendo.
Con el paso de los años disminuye progresivamente la cantidad de ovocitos disponibles y, especialmente después de los 40, también se reduce de manera importante su calidad genética. Esto se traduce en menor probabilidad de embarazo espontáneo, mayor frecuencia de alteraciones cromosómicas y mayor riesgo de aborto.
Por eso estamos frente a una paradoja de nuestra época:
Nunca había sido tan frecuente ver mujeres convertirse en madres después de los 40, pero biológicamente lograr el embarazo a esa edad continúa siendo más difícil.
La medicina reproductiva puede ayudarnos a superar muchas barreras, pero no puede detener completamente el envejecimiento ovárico.
Por esta razón, además de celebrar que actualmente existen más alternativas para quienes desean ser madres después de los 40, debemos promover la educación reproductiva desde edades más tempranas.
La mujer tiene derecho a decidir cuándo desea ser madre, pero esa decisión debe estar acompañada de información.
Porque planificar nuestra vida profesional es importante. Planificar nuestras finanzas también lo es.
Y conocer a tiempo nuestro futuro reproductivo puede ser igualmente trascendental.











Discussion about this post