La Fundación Acción Camil llamó a respaldar e impulsar el proyecto anunciado por el Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre para que los estudiantes reciban educación vial desde las aulas y puedan concluir la secundaria con su permiso o carné de aprendizaje para conducir.
La institución valoró como positiva la iniciativa, al considerar que formar a los jóvenes antes de que lleguen al volante puede contribuir a crear una nueva cultura de responsabilidad en las vías públicas y a prevenir tragedias que enlutan a familias dominicanas.
Acción Camil recordó que una propuesta similar fue presentada por la fundación en el concurso República de Ideas, con el propósito de llevar educación vial a estudiantes de tercero y cuarto de secundaria, mediante un método didáctico, activo y cercano al lenguaje juvenil.
La idea planteaba que los jóvenes pudieran prepararse desde la escuela para obtener su permiso o carné de aprendizaje, no solo como un trámite previo a la licencia, sino como parte de una formación integral sobre el valor de la vida propia y la de los demás.
La propuesta nació de una herida familiar y comunitaria. En septiembre de 2019, San Francisco de Macorís fue estremecido por la muerte de cinco adolescentes en un trágico accidente de tránsito. Entre ellos estaba Camil Rodríguez Hernández, hijo de la comunicadora Dennis Hernández, quien desde entonces ha convertido ese dolor en una causa de prevención a través de la Fundación Acción Camil.
Aquel hecho marcó profundamente a varias familias y a toda la Ciudad del Jaya. Los jóvenes fallecidos apenas comenzaban a vivir, y la tragedia abrió una conversación dolorosa sobre la necesidad de educar a tiempo, orientar mejor a los adolescentes y promover mayor conciencia antes de que asuman la responsabilidad de conducir.
Para Acción Camil, la educación vial en las escuelas no debe verse como una asignatura más, sino como una herramienta para salvar vidas. Entiende que si los estudiantes reciben formación oportuna sobre normas de tránsito, riesgos, responsabilidad ciudadana y consecuencias de la imprudencia, el país puede comenzar a reducir parte de la violencia que se vive en las carreteras.
La posibilidad de que los bachilleres concluyan sus estudios con un carné de aprendizaje representa, además, un incentivo para que los jóvenes se interesen en el tema y asuman la conducción con mayor seriedad. La fundación considera que ese componente puede hacer que la educación vial resulte más atractiva, práctica y útil para los estudiantes.
Hernández ha expresado que su mayor deseo es que el dolor vivido por su familia y por las demás familias afectadas sirva para evitar nuevas pérdidas. Desde esa visión, Acción Camil celebra que las autoridades estén impulsando una iniciativa que coincide con el espíritu de la propuesta presentada por la fundación en República de Ideas.
La entidad entiende que el país necesita unir esfuerzos entre el Estado, las escuelas, las familias y la sociedad civil para formar una generación más consciente en las vías. Por eso llama a fortalecer, ampliar y dar seguimiento a este proyecto, de manera que llegue a la mayor cantidad posible de centros educativos.
La fundación resume su misión en una idea sencilla: que ninguna familia tenga que convertir una tragedia en lección después de perder a un hijo, cuando la educación pudo haber llegado antes.











Discussion about this post