La ferra disciplina del Partido de la Liberación Dominicana aplicada desde su fundación en el año 1973 a todos sus fundadores sin importar su status social, en la actualidad ha sido enlodada por dos de sus aspirantes presidenciales, nos referimos a los señores Abel Martínez y Francisco Javier García.
Martínez sorprendió a todos los organismos de dirección del PLD al pedir de manera radical que no fuera inscrito entre los aspirantes a la candidatura presidencial, sin embargo continúa con su proyecto presidencial denominado “Un café con Abel”.
Por su parte Javier García, quien corría como seguro ganador en la llamada Consulta del próximo 18 de octubre hasta surgió desde la nada Gonzalo Castillo, la pasada semana se destapó haciendo pública una grave denuncia, la exclusión de 523 mil peledeístas del padrón electoral, alegando que son del Partido la Fuerza del Pueblo.
El ex Ministro de Turismo responsabiliza de la alegada “mañosería” en su contra a la Comisión Nacional Organizadora de la Consulta (CONAP), quienes a su juicio han manifestado una falta de neutralidad. También en esta semana, Francisco Javier García coloca en “capilla ardiente” a su presidente, Danilo Medina, de quien dijo se niega a establecer contacto telefónico con él, a sabiendas que conoce al dedillo a la situación que se expone el PLD con las irregularidades adornan la Consulta del domingo 18 de octubre.
Bueno, ellos son morados y se entienden al final del camino…











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