SANTO DOMINGO. – Un 39.7% de la fuerza laboral dominicana percibe ingresos insuficientes en su ocupación principal para cubrir el costo de la canasta de consumo de referencia, fijada en RD$23,268.00 mensuales, según los hallazgos de la investigación «Cuando trabajar no basta: salarios insuficientes y pobreza laboral en la República Dominicana». El estudio, desarrollado por el Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en alianza con la Fundación Juan Bosch, evidencia que el crecimiento económico nacional no se ha traducido de manera proporcional en mejoras salariales para la clase trabajadora.
Los detalles del informe fueron expuestos por Francisco Tavarez, director del instituto de la UASD y coautor de la publicación junto al investigador Matías Bosch, durante su intervención en el programa televisivo Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto.
Brecha entre productividad laboral y remuneración real
El análisis, elaborado a partir de microdatos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), revela una brecha estructural entre el rendimiento productivo y el salario real. Entre 2018 y 2025, la productividad laboral por hora en el país registró un incremento del 33.8%, mientras que los ingresos laborales reales por hora apenas crecieron un 12.8%.
El informe ubica el ingreso laboral mediano en RD$24,169.00 mensuales, lo que establece que la mitad de los trabajadores del país percibe esa cifra o un monto inferior. Tavarez explicó que el indicador de pobreza laboral evalúa exclusivamente la remuneración del empleo principal, a diferencia de la pobreza monetaria oficial que incorpora transferencias sociales, remesas y alquileres imputados.
«Cuatro de cada diez personas en la República Dominicana no cubren la canasta básica con el salario de su trabajo principal. Estamos generando una sociedad precarizada que solo trabaja para sobrevivir», aseveró el investigador Francisco Tavarez.
Factores estructurales, baja sindicalización y pluriempleo
El director del centro de investigación de la UASD atribuyó la persistencia de la pobreza laboral a un modelo económico fundamentado en incentivos fiscales e incentivos de bajo costo laboral, sumado a una reducida capacidad de negociación colectiva, dado que menos del 7% de los trabajadores se encuentra sindicalizado. La precariedad abarca también al sector formal, donde la estabilidad laboral no garantiza ingresos suficientes para sostener la canasta familiar.
Asimismo, el estudio advierte sobre un incremento cercano a cuatro puntos porcentuales en la tasa de pluriempleo entre 2020 y 2025, fenómeno que fuerza a la población activa a asumir múltiples jornadas de trabajo para compensar el déficit de ingresos, reduciendo los espacios de descanso y convivencia familiar.











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