
CUMPLEAÑOS:
Mercedes Toribio de Camilo, María Virginia de Polanco, Melba Canaán de Ramia, mi querida nieta Marielle Almánzar de Castillo, Rogil Ramia de Souffront, Violeta Martínez de Ortega, Altagracia Mosquea de Sosa,
Aida de El Hage, Menching Lee de Peralta y su nieta Melany, Luisa Camila Bergés de Rosario, Rosa Elba Carrón de Almánzar, Elizabeth Mateo Vargas, Lic. Adalgisa Tejada, Andrés y Jocelyn Grullón, Ing. José López (Niño), Wilton Fernández Martínez, Jorge Castillo Mues, José Miguel Escalante, Luís Enrique Yanguela, Fabio Rojas Grullón, Henry Hernández Hidalgo, Ing. Reynaldo Concepción Mayí, Dr. Ángel María Gatón, mi querido hijo Martín Almánzar Carrón, Maller Herrera, Edward María Jiménez, Stell Tejada, Joshua Liz, Delio Cordero y Santiago Paulino.
Aniversario de Bodas, José Luís y Dania Liz, Luís y Asia Espinal, Andrés y Jocelyn Grullón y mis queridos hijos Martín y Jeanna Almánzar, Wilfredy Oleaga y Marisela; y Héctor y Yussel Reyes. Felicidades y Bendiciones!
MI COMPRA DE NAVIDAD
Hace mucho tiempo caminaba yo por un camino, cuando de pronto leí un letrero que decía: “La Tienda del Cielo”. Me acerqué a la puerta y vi, dentro de la tienda, cantidad de Ángeles, uno me dio una canasta y me dijo: “compra despacio y lo que no te puedas llevar te lo llevarás después”.
En esa tienda había todo lo que el ser humano necesitaba. Primero compré Paciencia y Amor estaban en la misma fila. Más abajo había comprensión, pues esto siempre se necesita.
Compré dos cajas de Sabiduría y dos bolsas de Fe y no me olvidé de los Dones del Espíritu Santo. Me propuse comprar Fuerza y Consejo para que me ayuden en la carrera de la vida.
Ya se estaba llenando la canasta, cuando recordé que necesitaba la Gracia y no podría olvidar la Salvación, pues era gratis. Siendo así, tomé bastante para salvarme y salvarte.
Caminé hasta el cajero para pagar lo que debía porque creía que llevaba todo lo suficiente para hacer la voluntad de Dios, pero cuando me acercaba a él, vi la oración y la puse también en mi canasta, porque sabía que tan pronto saliera de la tienda, el pecado me esperaba a la puerta.
Había Paz y mucha Felicidad. Estaba en el último estante, junto a mi padre San Francisco a quien le pedí reverente la Bendición.
Canción y alabanza colgaban del techo y de un jalón las arranqué.
Por fin llegué al cajero y le pregunté al Ángel: ¿Cuánto debo? El me respondió sonriente: “Donde quiera que vayas no olvides llevar la canasta”. Otra vez le pregunté “Si, pero cuánto le debo? El Ángel me respondió: “JESUS PAGO TU DEUDA HACE YA MUCHO TIEMPO”.
Esta es mi compra de Navidad.
¿Cuál es la tuya? Se me olvidaba decirte que cuando estuve cerca de San Francisco, él me dijo: “Hermano, cuando yo estaba en la tierra compraba para estos días de Navidad mucha Humildad, Pobreza y Ternura”.
“EL ANGELITO SORPRESA”
Feliz Navidad y Bendiciones!











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