Querido Lector, hoy quiero compartir un tema sobre un escrito que leí hace unos días y que me hizo pensar tanto en cómo va la vida diaria que me motivó a compartirlo, pues a medida que pasa el tiempo y después de la Pandemia muchos decíamos que íbamos a ver las cosas de otra manera, que valoramos esto, que extrañamos aquello, que vamos a hacer tal o cual cosa, Etc.
Sin embargo, después de este acontecimiento de la pandemia y demás consecuencias que nos dejó de regalo, veo el apuro con el que vivimos, lo rápido que va el tiempo y lo corto que se nos hace el día para hacer nuestras labores y quehaceres, diligencias, Etc., no hay tiempo para nada y menos para compartir ni esperar en ningún sentido de la palabra… Por Ejemplo: estás en un semáforo 🚦 en luz roja, esperas a que cambie, no ha pasado un segundo cuando ya el que está detrás de ti, te pega la bocina o te quiere pasar por encima, la otra vía que ya le cambió de verde a rojo se ruza delante de ti, entonces uno que desea ser precavido se siente presionado en si arrancar con miedo a que otro nos choque o a tener un tema con el que viene en el vehículo de atrás que no puede esperar…
Otro ejemplo que vemos a diario, vas al médico, tomas un turno, si el doctor sale a comer o va a emergencias en medio del horario corrido, nos molestamos porque nos hicieron esperar, no queremos esperar, todo es para rápido y no dejamos que las cosas fluyan como deben fluir.
Si el médico nos atiende con hambre o con velocidad porque tiene una emergencia probablemente no nos hará una buena evaluación; si, arrancamos con el semáforo acabando de cambiar es probable que otro que venía rápido y quería aprovechar el cambio de luz cruzó ya cuando cambió de verde a rojo y puede que suceda un incidente.
Queremos darle a un botón y que se haga todo lo que queremos en el momento que queremos, y lamentablemente no es así.
Inicio con estos ejemplos para llegar a este tema que leí sobre mi que es el proceso “Dejar fluir” y esperar que todo suceda en el tiempo requerido.
Y es que leí que Dejar fluir, es el arte de no ir en contra de la corriente. Este proceso de dejar fluir, forma parte de nuestro desarrollo personal y ya no solo es algo que tiene que ver con las relaciones con los demás y con los sentimientos. Es algo que forma parte de nuestro crecimiento como persona y cuando en nuestro día a día forzamos algo como una circunstancia para que suceda tal y como deseamos lo que estamos haciendo es caer en las redes de la manipulación en contra nuestra.
En nuestra vida personal muchas veces nos pasan situaciones en las que queremos que sea como lo soñamos, como lo pensamos o como lo entendemos, sin embargo, esto nos afecta en gran medida porque nos genera ansiedad, frustración y hasta depresión, sobre todo cuando las cosas no dependen de nosotros mismos.
Es por esto que te traigo aquí algunas recomendaciones que nos ayudan a aprender o entender el valor que tiene desarrollar el arte dejarse llevar o más bien de fluir:
- 1. Practicar la aceptación: Es el primer paso para que el fluir entre a formar parte de nuestra estilo de vida. Aceptar lo que sucede a nuestro alrededor, en lugar de luchar en contra.
- 2. Conectar con el presente: es vivir cada instante de nuestra vida, nos permite fluir porque nos libera del peso del pasado y las expectativas del futuro.
- 3. Extraer aprendizajes: Si le sacas el provecho a cada experiencia, aunque esta no sea demasiado agradable, será mucho más fácil dejar fluir. De todo y de todos podemos aprender.
- 4. Aceptar lo inesperado: Cada momento es único. Saquemos el provecho y evaluemos lo que podemos sacar de esto.
- 5. Meditar: la meditación es un poderoso ejercicio para comenzar a entrar en contacto con uno mismo, para indagar en nuestro interior, relajarnos y despertar. Gracias a ella desarrollaremos mucho más nuestra sensibilidad, más sabiduría y tranquilidad para vivir el presente.
Espero que te sirva de algo este escrito, hasta la próxima!
Y a continuación pasamos con los festejados de este mes de Septiembre:
Iniciamos celebrando el 70 Aniversario de Bodas de mis abuelitos: El Dr. Reynaldo Almánzar y Rosa Elba De Almánzar; con gran orgullo y gratitud celebramos sus “Bodas de Titanio”, lo digo con tanto orgullo y gratitud, porque hoy día no todo el mundo tiene la dicha de mantener un matrimonio de más 15 o 25 años, imagínense llegar a cumplir 70 años de matrimonio juntos y en salud, es una gran bendición, a Dios las gracias por ellos!
También celebramos a todos los que cumplieron un año más de vida, ellos son:
Mi hermano mayor y muy querido Luis Antonio, Mi amigo de infancia Hans Brache, mi querida Dra. Nelcy Agramonte, Evelyn Antonio, Fiammi Tavares, Juan Carlos Barroso, Tomás Rodriguez, mi estimada Cesarina García, Rafael Rodríguez (Rafo), Francis Fernández, y mi querida Priscila El Hage.
¡Para ustedes mucha salud, amor y lluvia de bendiciones!
¡Hasta la próxima!











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