Esta semana volverán a las aulas, cientos de miles de estudiantes dominicanos, a los que hay que ver como el terrible resultado de un proceso del año escolar anterior mal llevado y que, si bien fue la única salida que el gobierno pudo aportar para que los mas desposeídos pudieran salvar el año escolar, no fue la manera mas eficaz de hacerlo.
La mirada actual a este proceso trae y nos convoca a una reflexión que va mas allá de los contenidos y que refiere a un entendimiento humano que abrace la comprensión y la flexibilidad de los docentes para poder con verdad apoyar a los estudiantes, los cuales rebozan de entusiasmo por volver a socializar con sus pares; en esta reunión también saldrán a flote las penas por las perdidas, esos duelos mal llevados por divorcio, desempleo y muertes en sus familias.
Llegarán grandes y pequeños con ganas inmensas de abrazarse, hablarse al oído y juguetear y en ese contacto físico también habrá contagios, los centros deberán activar el cumplimiento de los protocolos de lugar, mas es en casa donde los padres deben tomar unos minutos de sabiduría y consejo para hacer que sus hijos hagan conciencia de los efectos negativos de no obedecer estas medidas del centro.
Nivelación para los que nada hicieron por descuido, baja motivación o no acceso a la tecnología lo que pareciera injusto con los que si se dedicaron desde los whassap a enviar sus asignaciones, priorización de lo que debe trabajarse con los alumnos en cuanto a contenidos ,son términos que pululan en las escuelas dominicanas, en las que los profesores trabajarán en desdoblarse para sin dejar de lado su compromiso docente y el cumplimiento del calendario escolar propuesto por el MINERD, poder apoyar integralmente a sus estudiantes que vienen con cargas emocionales, educativas y comportamentales muy pesadas, el docente dominicano ha sido convocado a una vuelta a clases rápida y poco estructurada, y como soldados comprometidos deben asumir a esta batalla por el conocimiento en la que sus armas las que el ministerio les proporcionará: pizarras digitales, laptops y otros implementos no siempre serán las mas eficaces, pues en muchas casos el internet, la energía eléctrica y el desconocimiento tecnológico les juega en contra.
Había que volver, esa es una verdad que no podríamos obviar bajo ninguna circunstancia, los estudiantes del sector publico necesitan educarse al igual que todos los demás, sin embargo con escuelas todavía pintándose, puestos docentes vacíos por situaciones con en el concurso, centros que no están listos al 100% en cuanto a su protocolo seria convocar a la mayoría a un ambiente de caos e inseguridad.
Nuestras odas y buenos deseos a todos quienes en el proceso deberán desvincularse de sus expectativas de idealidad y abrazar lo que es posible hacer con lo que se tiene, una triste realidad recurrente en la educación pública dominicana.
La educación es la oportunidad de ser y hacer los cambios que como sociedad necesitamos, y aunque quisiéramos usar un prefijo negativo, seguimos creyendo en una educación que en algún momento será más real, eficaz y posible.











Discussion about this post