Aparentemente, en las redes sociales todo es maravilloso, desde las fotos publicadas en los ríos, playas, restaurantes, bodas, cumpleaños, países visitados, hasta los seguidores obtenidos en fracciones de segundo. En el mundo digital, la imaginación es la realidad, los sueños son vividos de una manera mágica y sin límites. Nadie ya carece de belleza, porque para eso tenemos los filtros, que quitan arrugas y toda clase de defecto físico.
En las redes sociales cada uno elige y planifica su mundo, por esta razón es maravilloso, porque solo el individuo y nadie más puede manejar su muro. Es tan sublime este sitio cibernético, que si una persona no te agrada, la puedes bloquear de una vez. Puedes incluso, reportarla, y comunicarle a la plataforma de la red, que una o varias personas te están fastidiando.
Ahora bien, tal vez quienes inventaron las redes sociales no se imaginaron el impacto de la misma o quizás sí, pero estas han venido a sustituir nuestra cotidianidad, a colocarse en el medio de la familia, dentro de los matrimonios, a interrumpir las relaciones de los padres con los hijos, a dejar a un lado las amistades cercanas reales para interesarse por las lejanas e irreales.
Sin embargo, estoy seguro que no faltarán aquellos que tienen la bandera en alto para acusar y sostener que las redes sociales no tienen la culpa, que los responsables son todos esos que no tienen dominio de sí mismos, esas personas que utilizan su ocio única y exclusivamente para navegar en el maravilloso mundo de las redes.
A veces pareciera que en las redes está la felicidad que andábamos buscando. No solo por ser un sitio donde hay de todo para todos, sino porque las emociones y los sentimientos provocados hacen que duremos largas horas conectados. Por eso, muchos las tienen como su refugio, su lugar de diversión y ocio.
De igual manera, da la impresión que muchos no pueden vivir sin las redes, y que se han acostumbrado a planificar su existencia a partir de su mundo digital. Que piensan y se lo ha llegado a creer que solo existen entrelazados con otras personas que se encuentran presentes por medio de una cámara, un audio o simplemente a través de un texto.
Para saber si las redes sociales son una maravilla, solo es necesario preguntarse, ¿dejaría mi vida de existir si no tuvieras las redes?, ¿qué valor tienen las redes para mí?, ¿qué cosas he descuidado por estar delante de un monitor o de un celular?, ¿las redes me dominan o yo las domino a ellas?
Y no está mal que tengas y uses redes sociales, lo que siempre debes tener presente es justamente que cuando no hay energía eléctrica, cuando se cae el wifi y nadie puede compartir los datos móviles, tu existencia seguirá siendo una maravilla, porque quien te creó siempre tiene conexión especial, aunque no tenga señal, porque su amor funciona hasta sin internet.











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