Con las elecciones presidenciales a menos de una semana, los Estados Unidos está al borde de hacer historia; Elegir una mujer a la presidencia o elegir a un candidato que promete gobernar como dictador.
Los Estados Unidos que por décadas ha puesto y apoyado dictadores en Centro, Suramérica y el Medio Oriente, podría elegir su propio dictador, el próximo Martes 5 de Noviembre.
Donald Trump está empatado en las encuestas con Kamala Harris y la contienda está muy reñida para las predicciones.
Mientras Harris promete gobernar aferrada a la constitución y las instituciones democráticas que por 248 años han guiado a la nación. Donald Trump, por su parte, promete revocar licencias de radio, televisión, cerrar periódicos y encarcelar a sus enemigos políticos.
En su editorial del Domingo 27 de Octubre, el New York Times suena la alarma con el titular “Trump nos está diciendo lo que va hacer. Hay que creerle” El periodico presenta una lista de acciones que Trump promete llevar a acabo, si es elegido nuevamente a la presidencia; ordenar al departamento de justicia que investigue a sus enemigos, ordenar deportaciones masivas, usar el ejército contra los ciudadanos, jugar a la política con los desastres naturales, abandonar a los países aliados.
Según el NYTimes, las cosas que Trump dice en cada manifestación política, “son tan indignantes y escandalosas, tan contrarias a las normas y los valores de la tradición democrática de la nación, que muchos piensan que solo está echando fanfarronadas”. El periodico advierte que hay que tomar en serio lo que Trump está diciendo.
Su ex jefe de gabinete, el general retirado John Kelly, en conversaciones con el New York Times, afirmó que Trump reúne todas las características de un gobernante facista; autoritario. Públicamente profesa su admiración por dictadores como Vladimir Putin y Xi Jinping de China. Kelly se alarmó cuando Trump volvió a insistir, en un programa de televisión, que usará el ejército para perseguir a los enemigos internos dentro del país.
La atracción de un líder fuerte…
Al parecer, un amplio segmento de la poblacion esta jugando con la posibilidad de un lider fuerte que ponga fin a la desigualdad social, al aborto y que limpie el pais de inmigrantes. A estas alturas, ya no hay votantes indecisos. En unas elecciones tan relevantes para la dirección del país, las acusaciones de facista o dictador, no van a mover la aguja.
Los seguidores más fervientes de Trump son hombres, en su mayoría blancos, aunque su campaña está apelando a hombres de todas las razas. Su campaña es irreverente, llena de ataques a sus opositores e insultos racistas.
Su campaña va dirigida a los que se sienten desplazados en una sociedad donde las mujeres logran posiciones que tradicionalmente ocupaban los hombres. Aquellos hombres que se sienten desplazados por la globalización que se llevó sus trabajos al extranjero.
Al culpar a los inmigrantes de los problemas del país, Trump usa la misma estrategia de otros dictadores; dividir la población.
Es más fácil identificar a un grupo específico a quienes echarle la culpa por los problemas del país, que buscar solución a los problema que afectan la nación.
Una gran parte de los problemas de desempleo entre los hombres de esta nación, no tiene nada que ver con la llegada de inmigrantes. Esto tiene raíces en la firma de los tratados de libre comercio, particularmente NAFTA, por sus siglas en Inglés, en 1992. Luego, la entrada de China a la organización mundial de comercio en el 2001.
La famosa globalización que permite a las corporaciones cerrar sus puertas, lanzar a todos sus empleados a la calle y operar desde otro país, dio un golpe devastador a los trabajadores de la región central de los Estados Unidos y a toda la zona donde operaban fábricas de manufactura.
Para 2018, más de 5 millones de trabajos habían sido reubicados fuera de los Estados Unidos.
Hoy el tratado sigue existiendo pero bajo otro nombre, USMCA y con algunas provisiones dirigidas a la fabricación de más partes de vehículos en los Estados Unidos.
Sin embargo, los bajos salarios, la falta de seguro médico y el alto costo de la vivienda, siguen siendo el fantasma del que Trump no quiere hablar.
Entonces, promete deportaciones masiva de personas que según Trump, están causando crímenes y le están quitando el trabajo a los americanos. Propone la construcción de campos militares para alojar las miles de personas que serán detenidas y deportadas.También propone quitar la ciudadanía a los niños nacidos de padres indocumentados, a través de orden ejecutiva.
Miprediccion es que si el ganara Trump, vamos a tener que andar con nuestros pasaportes o papeles de inmigracion en nuestras carteras para cuando la policía nos pare. De lo contrario, cómo podríamos demostrar que no somos indocumentados?
Aun con toda esta información sobre los planes que tiene el candidato Republicano y el daño que haría a nuestra comunidad, miles de Dominicanos y otros miembros de la comunidad hispana están listos para votar por Trump. Cualquiera la excusa que vayan a usar para justificar su voto, serán cómplices de la crueldad que este promete y de la dictadura que nos espera.











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