El destacado galeno recibió un merecidísimo reconocimiento durante el VI Congreso Internacional de Psiquiatría Regional Norte, dedicado a trayectoria, donde se le honró a más de tres décadas de ejercicio profesional, docencia y compromiso con la salud mental en San Francisco de Macorís y el país.
Por sus méritos se puede afirmar que hay profesionales que ejercen una carrera y otros que la convierten en una misión de vida. Para el doctor Pedro Comprés Gutiérrez, la psiquiatría ha sido una forma de sanar, educar y servir a su comunidad.
Su excelente e inmaculada trayectoria fue reconocida por la Sociedad de Psiquiatría Regional Norte durante su VI Congreso Internacional, celebrado del 10 al 12 de julio de 2026 en Puerto Plata, bajo el lema «Psiquiatría en la era de la polarización… De la alerta global a la prevención».
La distinción valoró sus aportes a la salud mental, su liderazgo profesional, su labor formativa, así como la calidad humana que ha caracterizado su ejercicio médico.
La vida académica del Dr, Comprés comenzó tras egresarse del Colegio San Agustín en 1981, luego cursó la carrera de Medicina en la universidad Católica Nordestana, UCNE y posteriormente se especializó de Psiquiatría en el hospital psiquiátrico Padre Billini. Aunque pudo desarrollar su vida profesional en otros lugares, eligió permanecer en San Francisco de Macorís, donde vinculó su nombre al fortalecimiento de los servicios de la atención al ciudadano afectado con alguna condición de salud mental.

Uno de sus aportes más significativos ocurrió en 1992, cuando promovió la creación de la Unidad de Salud Mental del Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl. En una época marcada por la estigma hacia los trastornos mentales y por la limitada integración de la psiquiatría en los servicios médicos convencionales. Aquella iniciativa defendió una visión integral de la salud, en la que aseguró que no era posible atender plenamente a una persona si se cuida su cuerpo, pero se ignoran sus emociones, su realidad psicológica y su mente.
Con el paso de los años, esa unidad contribuyó tanto a la atención de pacientes como a la preparación de médicos y otros profesionales vinculados al área, convirtiéndose en una referencia para la San Francisco de Macorís y el país.
Enseñar y ampliar la atención:
El legado del doctor Comprés también está presente en las generaciones de médicos, psiquiatras y psicólogos que ha contribuido en formar. Su docencia ha unido el rigor científico con la empatía y el respeto a la dignidad del paciente, recordando que detrás de cada diagnóstico existe una persona cuya historia merece ser escuchada y comprendida.
Su compromiso encontró otra expresión en la creación, junto a otros profesionales de la salud mental de un espacio clínico especializado y con los más altos estándares de calidad en la materia en toda en la República Dominicana, se trata de la clínica de Rehabilitación Mental, “SERENIDAD”.
Un centro concebido como un espacio especializado en internamiento, rehabilitación y consultas externas, con un modelo multidisciplinario de la medicina moderna y la correcta aplicación de la atención psiquiátrica y emocional para pacientes y familias de la región y del país.
El homenaje recibido por el doctor Compres, no distingue únicamente los años de ejercicio ni los cargos ocupados, sino que reconoce una vida profesional capaz de traducir el conocimiento en servicio, de crear instituciones y de acompañar a quienes enfrentan algunas de las experiencias más complejas de la condición humana.
En Pedro Comprés se reconoce al médico que apostó por la salud mental cuando aún pesaban sobre ella numerosos prejuicios; al docente que compartió su experiencia con nuevas generaciones; y al ciudadano que decidió poner su preparación al servicio de su pueblo.
Su legado permanece en los pacientes que encontraron alivio, en las familias que recuperaron la esperanza y en los profesionales que hoy continúan su buena enseñanza. Esa huella humana es la que distingue de forma excelsa y a profundidad, la calidad humana y el servicio que resumen un imborrable legado en el perfil de una vida dedicada a sanar, enseñar y ser.
San Francisco tiene el privilegio de contar con medico cuya simbología y trayectoria constituyen un orgullo para su gente.













Discussion about this post