A consecuencia de la sequía que azotó al territorio nacional por varios meses del presente año, en la mayoría de los municipios del país el servicio de aguas potables prácticamente colapsó.
El municipio de San Francisco de Macorís fue uno de los más afectado por dicha sequía, que por ausencia de los funcionarios locales y regionales del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) para educar a la población, el consumidor prácticamente se ahogó en lo seco.
En el pasado reciente aquí aterrizó el Director Nacional de INAPA, Wellington Arnaud, disponiendo medidas paliativas, incluyendo una inversión económica por más de 3 mil millones de pesos para ampliar el acueducto, pero nada, la situación sigue igual como el primer guandul.
Aunque en los últimos días han caídos algunos aguaceros, el servicio de aguas potables sigue precario en la mayoría de los sectores francomacorisanos, sobre todo porque los acueductos existentes fueron construidos para una población de menos de 100 mil habitantes y ya hemos sobrepasado esa totalidad.
Es de urgencia que el señor Wellington Arnaud retorne a despachar desde esta ciudad, pero con soluciones a corto plazo, porque la situación que vive la población francomacorisana es desesperante a falta del servicio de aguas potables, que va de mal a peor ante los ojos de los funcionarios de INAPA, que son responsables de garantizar ese necesario servicio público.











Discussion about this post